La coraza muscular, concepto introducido por Wilhelm Reich, discípulo de Freud, representa un sistema de tensiones crónicas en el cuerpo que actúan como defensa contra emociones reprimidas. Estas tensiones no son casuales: se desarrollan desde la infancia como mecanismos de supervivencia ante entornos emocionalmente desafiantes, como falta de apoyo afectivo o rigidez familiar. El cuerpo, en su inteligencia innata, “congela” respuestas emocionales para protegernos, creando patrones posturales que perduran en la adultez.
Reich identificó siete segmentos energéticos en el cuerpo humano, desde la cabeza hasta los pies, donde se acumulan estos bloqueos. Cada segmento corresponde a etapas de desarrollo emocional: por ejemplo, el segmento ocular (frente y ojos) reprime la ira y la curiosidad, mientras que el segmento abdominal retiene miedos profundos. Esta coraza no solo limita la movilidad, sino que también bloquea el flujo de energía vital, conocida como “orgón” en la teoría reichiana, afectando nuestra vitalidad general.
Aprende cómo integrarte a nivel mental, emocional y corporal con la Terapia Corporal Integrativa. Una transformación personal guiada por Antonio Pacheco.